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La llegada hasta la Lista Representativa de Patrimonio Mundial de la Unesco viene antecedida por el trabajo realizado por un equipo de profesionales que han estado capitaneados por Antonio Vallejo, José Escudero y Alberto Montejo, los tres directores que ha tenido Medina Azahara desde 1985, cuando la Junta de Andalucía asumió su gestión.
Montejo, el actual responsable del yacimiento, se mostró muy emocionado y resaltó que "el trabajo ha sido muy duro, no sólo para mí sino para todo el personal de Medina Azahara, de la Delegación de Cultura, de la Consejería y de las empresas que han estado alrededor nuestro para conseguir este

objetivo". La candidatura "estaba muy bien armada y por lo que habíamos visto con otras aspirantes anteriores, la nuestra tenía que ir como la seda", apuntó.
Vallejo, que estuvo 28 años al frente de Medina Azahara, señaló que ayer era "un día muy especial para este sitio y tengo una inmensa felicidad porque esto, de alguna manera, es la culminación y el reconocimiento a un trabajo bien hecho desde hace muchos años, a unos programas de investigación, conservación y difusión que están en la base de ese expediente que ha aprobado la Unesco"; por lo tanto, ahí está también "el reconocimiento a un equipo humano".
Sobre el futuro próximo del yacimiento, Vallejo manifestó que "hay un antes y un después" porque "a partir de ahora nos dotamos todos de una responsabilidad, la ciudad de Córdoba pero sobre todo la administración titular del monumento, que debe considerar ya la relevancia del sitio reconocida por la Unesco y actuar en consecuencia a nivel de recursos económicos y humanos".
El paso de Escudero por la dirección de Medina Azahara fue breve pero intenso. De hecho, le tocó coordinar la redacción del expediente, que "refleja el trabajo bien hecho a lo largo de mucho tiempo, fruto del esfuerzo de mucha gente; algunos no están ya y habría que recordarlos". Esto es "un reto para Medina Azahara, para la Junta y toda la ciudadanía. No nos han puesto una medalla sino que nos han echado encima un enorme compromiso con el sitio y para avanzar en su conservación. Ahora hay que trabajar más que antes pero bienvenido sea si es para mejor", concluyó.
En este proceso también ha tenido un papel fundamental José Ramón Menéndez de Luarca, arquitecto que elaboró el formulario de la candidatura del conjunto arqueológico. "Este era un expediente que estaba claro desde el principio porque los valores eran tan evidentes que nos ha costado poco trabajo hacerlo", manifestó. Por esas mismas razones, "sabíamos desde el principio que esta era una nominación que no iba a tener duda, por lo que en ese sentido ha habido poca sorpresa pero sí la alegría de que esto se produzca oficialmente". Así, agregó que "este es un lugar en el que se lleva trabajando muchos años de manera continuada, los directores que han estado aquí han hecho una labor muy constante y siempre sobre las mismas ideas, con lo cual el resultado se ha reconocido".

 

 

Agencia Idea