Restaurante Bandolero

 

Lo más importante es que al cabo de casi un año del "no es no',' 315 días, por fin España tiene un ejecutivo en regla, gracias al voto afirmativo del PP y de Ciudadanos y de la abstención de última hora del PSOE, una vez que el comité socialista "ad hoc" defenestró al "victorioso" Pedro Sánchez, que convirtió para él y sus "adláteres" en victorias históricas las dos derrotas más lamentables de la historia del socialismo español. Esperemos que éste sea el punto y final de su histriónica figura de "vencedor aún perdiendo" por el bien de España. Y del PSOE también. Lo que más destaca del nuevo Gobierno es su reiterada apuesta por el sector económico. El Presidente ya dijo en el debate de investidura, que no pensaba renunciar a su legado económico. Y este Gobierno lo subraya. A pesar del avance económico en relación con otros países de la zona euro, Bruselas presiona para que se renueven los recortes. Pero, con una economía aún bastante frágil, es coherente que se refuerce esta área para que las negociaciones con Bruselas tengan esperanza de ser atendidas, ya que lo que se pretende es que nos den más tiempo para pagar y más crédito para invertir.


Cuatro ministros andaluces Se incorporan dos nuevos ministros: Ignacio Zoido y Alfonso Dastis a los Cristobal Montoro y Fátima Báñez. Sus carteras son: para Zoido, el exalcalde de Sevilla que fue el que destapó el caso Mercasevilla y los ERES, el Ministerio del Interior, del que dependen los cuerpos policiales, que han investigado estas causas, aún vivas. El Ministerio de Exteriores ha sido para el jerezano Alfonso Dastis, el diplomático es profundo conocedor de la política europea, que será uno de los frentes de la diplomacia española en los próximos años.
Los otros dos andaluces son ya conocidos por su trabajo ministerial: la onubense Fátima Báñez, al frente de Empleo y Seguridad Social, que tendrá que afrontar la complicada reforma de las pensiones; y el jienense Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, que tendrá que hacer equilibrios casi imposibles con unas cuentas, que según Bruselas, están desmadradas. Así que Sevilla, Jerez (Cádiz), San Juan del Puerto (Huelva) y Jaén son los cuatro enclaves andaluces, desde los que, entre otras razones, por ejemplo ser una de las regiones más atrasadas europeas, Rajoy va a echarle el pulso al régimen de Susana Díaz, para ganarle el gobierno de Andalucía, más pronto que tarde.
Gobierno de mano tendida Rajoy necesitaba un Gobierno tan dialogante como firme, tan dialéctico como disciplinado, tan amable como correoso, para continuar con las reformas que aún necesita y con urgencia, así como defender las ya realizadas que considera absolutamente necesarias. Y además rodeado de rivales que no se lo van a poner nada fácil. Pero que saben también que si le piden lo que puede darles, volver a gastar más de lo se ingresa o poner en riesgo la unidad de España, los enterrará con él. Es verdad que no lo tiene fácil. Pero los demás, desde el más próximo, Ciudadanos, los más alejados, PSOE, Podemos y los nacionalistas, lo tienen aún más difícil porque no tienen el poder y son más débiles que nunca. Éste es un nuevo Gobierno que no contradice al viejo, sino que intenta complementarlo.

 

 

Agencia Idea