Restaurante Bandolero

 

Sanchuelo No fue capaz Sanchuelo de evitar el resquebrajamiento del Califato. En su viaje de inspección a Toledo, (una de las múltiples Koras del Califato), los descendientes directos del Califa Hissan II, aprovecharon el viaje y con la complicidad de la madre de Al-Muzzaffa, tomaron por asalto el Alcázar Califal, (Hoy Cristiano de Alfonso XI); y entronizaron a Muhammad II, (año 1009), biznieto de Abd-Al-Rahman III, haciendo desparecer del Califato a la Dinastía Amirí (de Almanzor), reinstaurando de nuevo la de los Omeyas.

El nuevo Califa Muhammad II declaró fuera de la Ley a los beréberes, quienes se retiraron al norte de Córdoba y reagrupándose en torno a Sulayman Ibn-Al-Hakan y con el apoyo de Sancho García de Castilla, volverán a Córdoba y con este ejercito islamo-cristiano-bereber, se enfrentan a los defensores árabes de Muhammad II en el Castillo de Vacar (dar al Vacar). Venciendo Muhammad II, este devuelve el Califato a Hishan II (julio 1010-mayo 1013) iniciándose así, el segundo mandato de Hisham II, otro periodo desgraciado para Córdoba.

Asesinado Sulayman por los eslavos obligaron a gobernar el Califato de nuevo al auténtico Califa Hishan II (Julio 1010-mayo 1013), siendo éste el último periodo Califal, anterior a la invasión bereber y la caída del Califato.

El periodo sangriento en Córdoba que se inicia el 1013 y finaliza el 1031 es mejor no comentarle, ya que, con la desaparición del Califato, la ciudad de Córdoba nunca será la misma en lo tocante al menos en la importancia política, si será sin embargo muy importante en el aspecto cultural.

 

Agencia Idea